Ibiza · luz mediterránea y horizonte infinito.
Un proyecto residencial donde la arquitectura se rinde ante el paisaje, creando un diálogo fluido entre el diseño interior contemporáneo y las vistas magnéticas a la isla de Es Vedrà.
Un proyecto residencial donde la arquitectura se rinde ante el paisaje, creando un diálogo fluido entre el diseño interior contemporáneo y las vistas magnéticas a la isla de Es Vedrà.
Ubicada en un enclave privilegiado de la isla blanca, esta vivienda se proyecta como un lienzo neutro que cede todo el protagonismo al mar. La intervención se centra en potenciar la luminosidad y la conexión exterior, vistiendo los espacios con una selección de mobiliario ecléctico que aporta sofisticación y carácter sin restar serenidad al conjunto.
El salón se plantea como una extensión de la terraza: los grandes ventanales correderos disuelven la frontera física, integrando la piscina y el perfil de Es Vedrà en la vida doméstica. Sobre una base de blanco absoluto y pavimentos continuos, destaca una cuidada curaduría de piezas: desde butacas de estética industrial con carcasas metálicas hasta un mueble bar de espejo con guiños Art Déco, creando un juego de reflejos que multiplica la luz.
En la suite principal, la cama se orienta estratégicamente hacia el ventanal para despertar frente al paisaje, acompañada por cabeceros textiles oscuros que anclan visualmente el espacio. El arte juega un papel fundamental en las zonas de paso y descanso, con fotografía de gran formato en blanco y negro que aporta una nota cosmopolita a la atmósfera vacacional.