Gótico · memoria pétrea y confort contemporáneo.

Una rehabilitación sensible en el corazón de Ciutat Vella que desnuda la arquitectura original arcos de piedra y forjados de madera para vestirla con un interiorismo de líneas puras y sofisticación silenciosa.

Ubicada en el histórico Barrio Gótico, esta vivienda es un ejercicio de equilibrio entre la preservación patrimonial y la vida moderna. El proyecto se ha centrado en recuperar la esencia de la envolvente, decapando muros y restaurando elementos estructurales que llevaban siglos ocultos. Sobre este lienzo cargado de historia, la intervención de Isa de Luca introduce una nueva capa de diseño minimalista, materiales nobles y una iluminación técnica estudiada para crear un hogar funcional que respeta la solemnidad de su entorno.

El área social es un espacio de impacto visual inmediato, definido por la potencia de los muros de piedra recuperada y la altura de los techos con vigas de madera vistas. La iluminación indirecta, estratégicamente ubicada, baña estas texturas históricas, enfatizando su relieve y creando una atmósfera cálida y teatral.

La cocina se inserta en este contexto como un elemento de contraste radical. Concebida como un volumen monolítico de líneas depuradas y acabados oscuros, su diseño técnico y minimalista dialoga por oposición con la imperfección artesanal de la arquitectura original, integrándose sin imponerse.

En los baños, la piedra sigue siendo el hilo conductor, pero tratada de forma contemporánea. Revestimientos de gran formato en tonos naturales y lavabos esculturales de piedra maciza crean espacios de bienestar que evocan la solidez de las termas antiguas desde una perspectiva actual.