Castelldefels CD-08 · volúmenes puros y luz mediterránea.
Una vivienda unifamiliar donde la arquitectura de líneas rectas y grandes ventanales desdibuja los límites entre el interior y el jardín, creando un refugio de modernidad bañado por la luz natural.
Ubicada en Castelldefels, esta casa se proyecta como un juego de volúmenes sólidos que se abren al paisaje. La fachada combina la pureza del blanco con la textura rugosa de la piedra de pizarra oscura, anticipando el contraste de materiales que define el interior. El diseño prioriza la fluidez espacial: las zonas de día se vuelcan hacia la piscina y el porche, permitiendo que la vida familiar transcurra en una conexión constante con el exterior.
El elemento central del interiorismo es una espectacular escalera que funciona a la vez como librería. Esta estructura ligera de metal blanco y madera conecta las plantas verticalmente sin bloquear la luz, convirtiéndose en una escultura funcional que articula el paso entre estancias.
La cocina y el comedor conforman un gran espacio abierto diseñado para compartir. Una amplia isla con barra de madera y encimera técnica preside la estancia, complementada por una zona de comedor bajo una lámpara de lágrimas negra que aporta un toque de dramatismo y sofisticación.
En el exterior, la arquitectura moderna se asienta sobre el terreno mediante muros de piedra natural y grandes correderas de vidrio que reflejan el jardín y la piscina, logrando una integración armoniosa con el entorno.