Sarrià · herencia clásica y nobleza arquitectónica.

Una rehabilitación respetuosa en una finca regia de Sarrià que devuelve el esplendor a los elementos originales molduras, vidrieras y maderas nobles mientras integra la funcionalidad moderna con sutileza y sofisticación.

Ubicada en el histórico barrio de Sarrià, esta vivienda se erige como un testimonio de la elegancia burguesa barcelonesa. El proyecto de interiorismo se ha centrado en la preservación y restauración de la envolvente clásica, permitiendo que la luz fluya a través de grandes arcos y cerramientos acristalados. La intervención logra un difícil equilibrio: mantener la solemnidad de los salones originales y dotar a las zonas de servicio de una estética técnica y actual.

El área social es el alma del proyecto, definida por la recuperación de los suelos de madera con patrones geométricos y los techos con cornisas ornamentales. Un sistema de puertas correderas de gran altura, con carpintería blanca y despiece de cuarterones, conecta los espacios manteniendo la fluidez visual. El protagonismo absoluto recae en una espectacular vidriera emplomada original, que baña la estancia de luz y color, actuando como una obra de arte integrada en la arquitectura.

La cocina rompe intencionadamente con el clasicismo mediante un diseño depurado de superficies lisas en tono topo y madera oscura. La iluminación técnica lineal y la campana de acero aportan un contrapunto industrial que moderniza el conjunto.

En los baños, la apuesta es el «lujo pétreo»: revestimientos de mármol de gran formato envuelven el espacio, combinados con grandes espejos con apliques lineales y estructuras de lavabo en latón o cromo, evocando la estética de los grandes hoteles clásicos. El acceso a la vivienda, con su puerta verde agua y barandillas de forja con grecas, anticipa el carácter histórico que se respira en el interior.